Alimentación Consciente

 Aprende a ALIMENTARTE,  a DISFRUTAR, y a completar una parte esencial para tu evolución como ser espiritual que eres.

 

ALIMENTACIÓN CONSCIENTE

 

Comer comida comprende un espectro muy amplio, desde un punto de vista espiritual, el centro del hambre se sitúa en segundo lugar, solamente precedido por el centro del sexo, que en este caso se correspondería con el chakra raíz. Traducido al argot occidental y ordinario esto quiere decir básicamente que el sexo y el hambre son necesidades básicas de subsistencia como individuos y como especie y que por tanto a nivel físico tienen mucho poder, de ahí que toda práctica espiritual bien entendida pretenda que estas dos energías no nos dominen y que a partir de que seamos capaces de identificarlas, aceptarlas como nuestras, necesarias y trascenderlas, podamos ascender en la escala evolutiva hacia otros niveles de conciencia más elevados como puedan ser el amor, la compasión, la sabiduría y la conexión con la totalidad.

Muchas culturas con fuerte influencia religiosa han malinterpretado estas dos grandes fuerzas, atribuyéndole connotaciones negativas. Al sexo lo han llamado lujuria, y al hambre gula, llegando a llamarlos “pecados capitales”, entendiendo consecuentemente el fiel que de mantener relaciones sexuales o comer, extralimitándose de lo establecido en los dogmas de su confesión, habría de sentirse culpable. Es por ello que hasta el día de hoy, y sobre todo en cuestiones de sexualidad sigue habiendo mucha represión y prácticas ocultas, llevadas a cabo sin la transparencia y naturalidad que merecen. Lo han llamado, esotérico, oculto, misterioso, lo han llamado lo siniestro (izquierdo, contrario que derecho), la sombra, el mal, sin embargo, todo ello siempre ha estado ahí y por más que han intentado corregirlo, todos los esfuerzos han sido en vano, ya que son tan solo diferentes caras de la misma moneda, son tan solo parte de un todo.

Si hemos nacido en una civilización que juzga partes, pensamientos, deseos y actos que vemos en nosotros cada día, parece obvio, que al objeto de no sentirnos rechazados por nuestros semejantes ni castigados por nuestro Dios, intentemos reprimir inútilmente esos impulsos y/o cuanto menos esconderlos a nuestros jueces, que no de otro lado no dejamos de serlos nosotros mismos.

Todo esto se convierte en un proceso de aprendizaje que pasa por un inicial “darse cuenta” que no es otra cosa que identificar qué partes de mi estoy reprimiendo, escondiendo y por las que me estoy castigando, y una vez las he identificado el proceso pasa por reconocerlas como mías y aceptarlas, aceptándome tal y como soy, y a partir de ahí permitirme Ser, con ellas, vivenciarlas y disfrutarlas para posteriormente elegir trascenderlas a voluntad. Un ejemplo muy claro de ello lo podemos ver a la hora de comernos un trozo de chocolate. El que deja de comer chocolate como una imposición y reprime el deseo día tras día es como un resorte que va tensándose hasta que llega a su punto máximo y salta, cogiendo entonces tres tabletas  comiéndoselas todas de golpe. Seguro que esto nos es familiar.

Pues bien, la alimentación consciente, pasa por el darme cuenta del qué, cuándo, cuánto, dónde, cómo y para qué consumo alimentos. Puedo dejar de comer chocolate, conscientemente, dejando pasar amablemente el impulso, así como puedo permitirme comer chocolate conscientemente, disfrutando de un bocado delicioso, sin que llegue a ser de forma compulsiva y neurótica, intentando compensar una ansiedad soterrada. Ninguna de estas dos acciones me supondrá un perjuicio ya que las habré hecho plenamente conscientes, es decir, consciente de mi deseo o necesidad y realizándola en la medida justa y presente a cada acto de abrir, oler, masticar, saborear, etc.

Desde una humilde postura, sin tener formación específica al respecto y siempre respetando las prescripciones de los profesionales de la salud, te ofrezco la posibilidad de compartir contigo mi amplia experiencia de más de 25 años en el mundo de la alimentación consciente.

Puedes elegir recibir sesiones de Coach en Alimentación Consciente o puedes solicitarlo como complemento a otras sesiones de Coach y Terapia Transpersonal.

Para aprender a ALIMENTARTE,  a DISFRUTAR, y a completar una parte esencial para tú evolución como ser espiritual que eres.

La práctica de la alimentación consciente pasa por diferentes fases:

  • Adquirir conocimientos básicos: composición de los alimentos y sistemas de alimentación. Qué, cómo y cuándo comer.
  • Desarrollar una actitud proactiva en relación con:
    • Aprendizaje continuo.
    • Innovación.
    • Aceptar lo nuevo y deshacerme de lo viejo.
  • Alcanzar una comprensión profunda de “para qué” como y cómo habían venido comiendo hasta ahora. Consciencia Vs. Compulsividad
  • Mitos alimentarios: salud o estética.
  • El silencio en la alimentación
  • Mindfulness en el proceso alimentario (proyectar, comprar, preparar, alimentar y degustar)

 

PERSEVERANCIA

“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa” (Mahatma Gandhi).