Meditación Activa (OSHO)

Esta meditación es una forma intensa, rápida y penetrante de romper con viejos, arraigados hábitos en el cuerpo-mente, que lo mantienen a uno aprisionado en el pasado, y de experimentar la libertad, la contemplación, el silencio y la paz que se ocultan detrás de los muros de esta prisión.

 

 

MEDITACIONES ACTIVAS

El hombre moderno es un fenómeno muy nuevo. Ningún método tradicional puede utilizarse porque el hombre moderno no ha existido antes. Así, en cierta forma, todos los métodos tradicionales se han vuelto irrelevantes.

Por ejemplo, el cuerpo ha cambiado mucho. Está tan contaminado que ningún método tradicional puede ayudarlo. Toda la atmósfera es ahora artificial: el aire, el agua, la sociedad, las condiciones de vida. Nada es natural. Tú has nacido artificial, te has desarrollado en esto. Así los métodos tradicionales pueden hacer daño actualmente. Deben ser cambiados de acuerdo a la situación moderna.

Otra cosa: la cualidad de la mente ha cambiado básicamente. En los días de Patanjali (el comentarista más famoso del yoga), el centro de la personalidad humana no era el cerebro; era el corazón. Antes de esto, no era el corazón. Estaba más abajo, cerca del ombligo. El centro se ha ido lejos del ombligo. Ahora, el centro es en el cerebro. Por esto han aparecido enseñanzas como las de Krishnamurti, ningún método, ninguna técnica es necesaria sólo entendimiento. Pero si este entendimiento es sólo verbal, sólo intelectual, nada cambia, nada es transformado. Se convierte otra vez en acumulación de conocimiento.

Yo utilizo métodos caóticos más que los sistemáticos porque un método caótico es de mucha ayuda para empujar el centro abajo del cerebro. El centro no puede ser empujado a través de un método sistemático porque la sistematización es trabajo del cerebro. A través de un método sistemático el cerebro es más fuerte; recibe más energía. A través de un método caótico el cerebro se anula. No puede hacer nada. El método es tan caótico que el centro es empujado automáticamente del cerebro al corazón. Si tú practicas mi método de la Meditación Dinámica vigorosamente, de manera no sistemática, caóticamente, tu centro se mueve al corazón. Se da entonces una catarsis.

La catarsis es necesaria porque tu corazón ha sido muy reprimido, debido a tu cerebro. El cerebro ha tomado mucho de tu ser por lo cual te domina. No hay espacio para el corazón, los anhelos del corazón son reprimidos. Tú nunca te has reído desde el corazón, nunca has vivido desde el corazón, no has hecho nada desde el corazón. El cerebro siempre viene a sistematizar, a hacer las cosas matemáticamente, el corazón es reprimido. Así, primero un método caótico es necesario para empujar el centro de conciencia del cerebro al corazón.

La catarsis es necesaria para descargar el corazón, para sacar afuera las supresiones, para abrir el corazón. Si el corazón se vuelve liviano y sin cargas, el centro de conciencia es empujado más abajo; llega al ombligo. El ombligo es la fuente de la vitalidad, la fuente de la semilla de la cual todas las cosas vienen: el cuerpo, la mente y todo.

Yo utilizo este método caótico considerablemente. Los métodos sistemáticos no son de ayuda actualmente, porque el cerebro los utiliza como su propio instrumento. El cantar bhajans tampoco ayuda ahora, porque el corazón está tan cargado que no puede florecer en un canto real. La conciencia debe ser empujada abajo hacia la fuente, a las raíces. Solo allí es posible la transformación. Por eso yo utilizo métodos caóticos para empujar la conciencia abajo del cerebro.

Cuando tú estás en caos, el cerebro no trabaja. Por ejemplo, si tú estás manejando el automóvil y repentinamente alguien corre en frente tuyo, tú reaccionas tan súbitamente que el cerebro no puede trabajar. El cerebro necesita tiempo. El piensa qué hacer y qué no hacer. Así, cada vez que hay una posibilidad de accidente y pisas el freno, sientes una sensación cerca de tu ombligo, como si tu estómago estuviera reaccionando. Tu conciencia es empujada abajo hacia el ombligo por el accidente. Si el accidente pudiera ser calculado antes, el cerebro sería capaz de manejarlo; pero cuando estás en un accidente, algo desconocido sucede. Entonces te das cuenta que tu conciencia se ha movido hacia el ombligo.

Si tú le preguntas a un monje Zen, “¿Desde dónde piensas?”, él coloca sus manos en el ombligo. Cuando los Occidentales por primera vez entraron en contacto con monjes Japoneses no podían entender. “¡Esto no tiene sentido! ¿Cómo puedes pensar desde el ombligo?”.

Pero la respuesta Zen tiene mucho significado. La conciencia puede utilizar cualquier centro del cuerpo, el centro que está más cerca de la fuente original es el ombligo. El cerebro es el más alejado de la fuente, si la energía vital se mueve hacia fuera, el cerebro se convertirá en el centro de la conciencia. Si la energía vital se mueve hacia adentro, en últimas el ombligo se convertirá en el centro.

Los métodos caóticos son necesarios para empujar la conciencia a la raíz, porque sólo en las raíces la transformación es posible. De otra manera irás verbalizando y no habrá transformación. No es suficiente sólo saber qué es lo correcto. Tienes que transformar las raíces; de otra manera no cambiarás.

Cuando una persona sabe qué es lo correcto y no puede hacer nada, se vuelve doblemente tenso. El entiende, pero no puede hacer nada. El entendimiento es significativo sólo cuando viene de tu ombligo, de las raíces. Si entiendes desde el cerebro, no habrá transformación.

Lo supremo no puede ser conocido desde el cerebro, porque cuando estás funcionando desde el cerebro estás en conflicto con la raíz de la cual has venido. Todo tu problema es que te has movido lejos del ombligo. Tú has venido desde el ombligo y morirás a través de él. Uno tiene que volver a las raíces. Pero el volver es difícil, arduo. Los métodos tradicionales son atractivos porque son muy viejos y mucha gente realizó su potencial a través de ellos en el pasado. Puede que para nosotros sean irrelevantes, pero no fueron irrelevantes para Buda, Mahavira, Patanjali o Krishna. Fueron significativos, de ayuda. Los métodos viejos pueden no tener significado actualmente, pero como Buda logró su potencial a través de ellos tienen una atracción. Los tradicionalistas piensan: “¿Si Buda lo logró a través de estos métodos, por qué yo no?”.

Todos juntos estamos en una situación nueva. Toda la atmósfera, toda la esfera de pensamiento ha cambiado. Todo método es orgánico a una situación particular, a una mente particular, a un hombre particular. El hecho de que los métodos antiguos no trabajen no quiere decir que ningún método sea útil. Sólo quiere decir que los métodos mismos deben cambiar. Como yo veo la situación, el hombre moderno ha cambiado tanto que necesita métodos nuevos, técnicas nuevas.

Osho, The Psychology of the Esoteric, charla #4

Esta meditación es una forma intensa, rápida y penetrante de romper con viejos, arraigados hábitos en el cuerpo-mente, que lo mantienen a uno aprisionado en el pasado, y de experimentar la libertad, la contemplación, el silencio y la paz que se ocultan detrás de los muros de esta prisión.

La meditación se tendría que hacer temprano en la mañana, momento en el que, según Osho lo explica, “la totalidad de la naturaleza se vuelve vital, la noche se ha ido, el sol aparece y todo se vuelve consciente y alerta”.

“Esta es una meditación en la cual tú tienes que estar continuamente alerta, consciente, atento, hagas lo que hagas. En la primera etapa, respirar; en la segunda etapa, catarsis, en la tercera etapa, el mantra ‘huu’.

Permanece como un testigo. No te extravíes. Es fácil extraviarse. Mientras estás respirando puedes olvidarlo; puedes volverte uno con la respiración, a tal punto que puedes olvidar al testigo. Pero, de esta manera no captas el punto. Respira tan rápido y tan profundamente como sea posible, pon toda tu energía en ello, pero así y todo permanece como un testigo. Observa lo que está pasando como si fueras simplemente un espectador, como si todo esto le estuviera pasando a alguien más, como si todo esto estuviera pasando en el cuerpo, y la conciencia estuviera simplemente centrada y observando. Esta cualidad de ser testigo se tiene que mantener en las tres etapas. Y, cuando todo se para, y en la cuarta etapa te has quedado completamente inactivo, congelado, entonces este estado de alerta habrá llegado a la cúspide”. Osho.

Esta meditación, ‘hermana’ de la Dinámica OSHO se practica mejor cuando se oculta el sol o al anochecer. El entregarse completamente al  danzar y al sacudirse de las dos primeras etapas ayuda a disolver la parte rígida del ser, donde quiera que el flujo de energía ha sido reprimido y bloqueado. Entonces esa energía puede fluir, danzar y ser transformada en dicha y gozo. Las últimas dos etapas permiten que toda esta energía fluya verticalmente, que se mueva hacia arriba al silencio. Es una forma tremendamente efectiva de soltarse y desconectarse al terminar el día.

Lo que dice Osho sobre la manera de sacudirse: “Si estás haciendo la meditación kundalini, permite que se dé el sacudirse; ¡no lo produzcas! Permanece de pie en silencio, siente su llegada, y cuando tu cuerpo empiece a temblar un poquito, ayúdalo, ¡pero no lo produzcas!. Disfruta con ello, siente la dicha que trae, permítelo, recíbelo, dale la bienvenida, pero no lo fuerces.
Si lo fuerzas se volverá un ejercicio, un ejercicio corporal físico. Entonces el sacudirse se dará, pero sólo en la superficie. No te penetrará. Permanecerás sólido, como una piedra, como una roca interiormente. Seguirás siendo el manipulador, el hacedor, y el cuerpo solamente te seguirá. El cuerpo no es lo que importa,  tú  eres lo que importa. Cuando digo sacúdete, me refiero a tu solidez;  tu ser como una piedra tendría que sacudirse hasta sus mismos cimientos para que se vuelva líquido, fluido, para que se disuelva, fluya. Y, cuando el ser como una piedra se vuelve líquido, tu cuerpo le seguirá. Entonces no hay quien se sacuda, sólo un sacudirse; entonces nadie lo hace, simplemente se está produciendo. Entonces no hay hacedor.
Disfrútalo, pero no lo fuerces. Y, recuerda, cuando tú haces fuerza en una cosa  no puedes disfrutar de ella. Son cosas opuestas, contrarias; nunca se encuentran. Si te esfuerzas en una cosa no puedes disfrutar de ella; si tú disfrutas con ella no puedes forzarla”. Osho.

PERSEVERANCIA

“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa” (Mahatma Gandhi).