Meditación Transpersonal

Técnica meditativa que tiene sus raíces en la práctica del Zen que resulta complementaria e imprescindible en el crecimiento y desarrollo transpersonal.

MEDITACIÓN TRANSPERSONAL

Es una técnica meditativa que tiene sus raíces en la práctica del Zen que resulta complementaria e imprescindible en el crecimiento y desarrollo transpersonal.

En la actualidad, estamos siendo testigos de cómo, paradójicamente, junto a las ventajas y beneficios que suponen los avances tecnológicos se están registrando cada vez niveles más altos de estrés, ansiedad, adicciones, y otros problemas de índole emocional.

Todo esto tiene una explicación bastante clara a los ojos de la conciencia ya que se viven vidas superficiales, basadas en estímulos adictivos y con objetivos meramente materiales, vacías de valores profundos, lo que nos lleva a entrar en bucles neuróticos de satisfacción de placeres y necesidades efímeras y sin un sentido vital coherente con nuestra esencia.

Y ahí es donde juega precisamente un papel fundamental la meditación como ejercicio sencillo y neutro, sin contenido ideológico ni religioso, que favorece que las respuestas lleguen espontáneamente en “clicks” de conciencia, de “darse cuenta”, sin buscar, sin pretender, sin juzgar, simplemente llegan acompañadas de una comprensión profunda que hace que arraiguen en nuestro Ser como verdades esenciales e inmutables que son.

Todo lo que aflora de la meditación ya Es antes de que tomemos consciencia de ello, no proviene del exterior, proviene del interior, pero no lo vemos hasta que a través del silencio, la quietud y la atención sostenida que la práctica de la meditación conllevan, permitimos que salgan a la luz de la consciencia.

La vida vivida desde la conciencia ordinaria, desde la mente, nos hace estar sometidos a los vaivenes de nuestros pensamientos y emociones, anclados y apegados a ellos. Cuando vivimos pequeños y parciales triunfos nos sentimos eufóricos por un tiempo, pero pronto la vida se ocupa de enfrentarnos a la enfermedad, al abandono, a la muerte, a una pérdida material o simplemente a la propia vejez llevándonos a sentirnos confundidos, derrotados, frustrados, ansiosos, furiosos y tristes.

La práctica sostenida de la meditación, facilitará la construcción de un mundo interno más pleno y feliz. Donde a través de la atención y la consciencia testigo seremos capaces de tomar distancia y desapegarnos de nuestros pensamientos y emociones, posibilitando crear espacios entre el estímulo y la respuesta, pudiendo así tener más opciones de respuesta y no reaccionar ante éstos, posibilitando el cambio genuino y profundo, que sin una toma conciencia previa no sería posible.

Con la práctica de la meditación desarrollaremos la aptitud de dirigir voluntariamente la atención, facultad ésta de gran importancia, ya que la mente tiende a reproducir las cualidades de aquellos objetos que atiende. De hecho se puede afirmar que la mente está programada para aumentar y dar existencia a aquello que enfoca. Tanto es así que si ponemos nuestra atención en la rabia de una persona, tenderemos a sentirnos rabiosos, así como si atendemos a una sonrisa tenderemos a sentir distensión.

De hecho podemos decir que nos convertimos en aquello que miramos y alimentamos, es decir, en aquello en lo que ponemos nuestra atención, así que si con la  práctica de la meditación ponemos nuestra atención de forma voluntaria en estar atentos a nuestros pensamientos y emociones podremos llegar a canalizarlos.

Términos tan “cotidianos e indeseables” como son: ANSIEDAD, ESTRÉS, ADICCIÓN, MIEDO, DEPRESIÓN son tan solo síntomas de la desatención y la ignorancia.

La práctica de la meditación acelera el proceso evolutivo del ser humano, ya que favorece el autoconocimiento y un progresivo despertar, despertar que tiene mucho que ver con la íntima vivencia con la identidad esencial que somos y que se hace necesario para dejar de ser víctima de la eterna noria de subidas y bajadas emocionales. El ser humano dormido se identifica constantemente con la impermanencia del eterno péndulo en el que se encuentra la mente: pasado-futuro, placer-dolor, avidez-aversión, generando constantemente una oscilación entre el temor y el deseo. Solamente siendo capaz de observar esos contenidos mentales desde la Consciencia-Testigo podremos liberarnos de su atracción y ser verdaderamente libres.

Platón afirmó que el hombre en su estado de conciencia ordinaria en el que habitualmente vive es una situación de “ilusión y sueño” y lo explica con el conocido “Mito de la Caverna” que viene a decir que el hombre que vivía en la caverna había venido hablando y comunicándose con las sombras  que el fuego proyectaba sobre la pared, tomándolas por entidades reales. Es por ello que podemos decir que el hombre se relaciona con aquello que sus sentidos perciben y por tanto queda condicionado por sus propias proyecciones que confunde con realidades objetivas. Podríamos estar hablando del “despertar del sueño” que consistiría en salir de la caverna y por tanto de posicionarnos en un estado libre de condicionamientos mentales.

La práctica de la meditación nos facilitará trascender nuestros hábitos automáticos (interminables cadenas de asociación de ideas) y patrones condicionantes, en la medida que nos mostrará las verdaderas raíces de nuestras acciones, en muchos casos compulsivas e inevitables, permitiéndonos verlas con distancia y tiempo para poder elegir conscientemente qué hacer. Todos estas conductas responden a un patrón repetitivo fruto de que estamos condicionados por un conjunto de estímulos y respuestas de carácter automático probablemente consecuencia de vivir desconectados de nuestra propia mismidad, huyendo hacia adelante, con blindajes y evasiones que nos impiden alcanzar nuestra autenticidad interior.

BENEFICIOS DE LA MEDITACION (emocionales, psicológicos, físicos y bioquímicos)

  • Aumento notable de la serenidad y la sensibilidad
  • Aumento de la ecuanimidad, que neutraliza las reacciones, posibilitando acciones elegidas y voluntarias
  • Incremento de la capacidad de empatía hacia los demás
  • Lucidez mental
  • Disolución y drenaje de bloqueos emocionales inconscientes no resueltos. Se trata de material reprimido, que no puede aflorar a la consciencia y que suele expresarse a través de emociones destructivas como la ira, el miedo, la avidez, la aversión, el descentramiento, la ansiedad, las hostilidad, los celos, etc.
  • Disminuye el egocentrismo
  • Favorece la independencia
  • Reduce notablemente la ansiedad y el estrés
  • Aumenta la confianza y la autoestima
  • Mejora el rendimiento y aprovechamiento académico
  • Brinda oportunidades de autorrealización
  • Reducción de miedos y fobias
  • Reducción de la necesidad de consumir drogas y alcohol
  • Reduce la presión sanguínea
  • Disminuye el colesterol
  • Armoniza el ritmo cardiaco
  • Reduce el consumo de oxígeno, lo que supone cambios beneficiosos a nivel metabólico
  • Permite la distensión tensional, en la medida en que permite tomar consciencia de esas tensiones, a menudo relacionada directamente con estados psicológicos.
  • Se reducen los niveles de lactato y de la hormona cortisol que intervienen en la respuesta al estrés.
  • Las ondas cerebrales se vuelven más lentas y mejor sincronizadas, pasando a ondas “Alfa” en los primeros niveles y a “Theta” en los niveles más avanzados.
  • Los meditadores suele desarrollar e intensificar habilidades atribuidas al hemisferio derecho: intuición, creatividad, afectividad, globalidad…
  • Al reducir el nivel de excitación cortical, por lo que ganaremos además de en serenidad, en creatividad.

PREGUNTAS FRECUENTES:

 

1. ¿A QUÉ SE REFIERE CUANDO SE ASOCIA EL VACÍO A LA MEDITACION?

La meditación no consiste en llenar la mente de nuevas ideas, en realidad, todo constructo que venga del pensamiento analítico reflexivo es “más de lo mismo”. La meditación es un método de deconstrucción de los viejos paradigmas, de aprender a desaprender lo aprendido, de vaciar la mente de contenidos superfluos y a menudo tóxicos, de descondicionar, dando acceso estados intuitivos altamente renovadores.

Se trata de un proceso progresivo de aquietamiento y dejar pasar que nos va dirigiendo a un estado de quietud y silencio.

2. ¿QUÉ SUCEDE SI DURANTE LA MEDITACIÓN ME ENFRENTO A ESTADOS NO DESEADOS?

Durante la meditación pudieran darse casos en los que se libere una de las citadas bolsas emocionales reprimidas (tristeza, rabia, miedo, ansiedad, etc.) en ese caso la persona no debe inquietarse ya que se trata de algo temporal y que supone una oportunidad de aprender a relacionarnos con esa emoción, respirándola y permaneciendo en ella, dándole la atención que merece, observando como poco a poco se va diluyendo en la conciencia y el silencio.

3. ¿QUÉ SIGNIFICA REALMENTE QUE EL MEDITADOR GANA EN ECUANIMIDAD?

Según la RAE ecuanimidad significa: imparcialidad de juicio e igualdad y constancia de ánimo. Es por ello que ésta se erige como una cualidad a desarrollar en la meditación transpersonal ya que promueve la activación del observador inmutable, que observa y no juzga, que observa y no se deja llevar por el vaivén emocional y pensante.

Si bien esta ecuanimidad no es sinónimo de indiferencia de tipo vegetal, no quiere decir que la persona deje de reír o llorar, sino que es referida a cómo le afectan estos estados emocionales, cómo fluye entre las sonrisas y las lágrimas, entre el dolor y el placer sin sufrimientos o resistencias.

PERSEVERANCIA

“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa” (Mahatma Gandhi).