Reiki

REIKI

 

Reiki es una palabra de origen sánscrito: REI (energía universal) y KI (energía vital).

El Reiki actúa de forma sutil pero profunda tanto a nivel emocional como físico permitiendo que  la emoción aflore y pueda ser expresada y sanada, sanando al mismo tiempo el síntoma físico que era manifestación de ésta.

De otro lado el Reiki suele coincidir con la apertura y conexión espiritual de aquellos que en él se inician, favoreciendo el crecimiento personal y la expansión de la conciencia.

El Reiki lo puede recibir cualquier persona de cualquier edad, ya esté sana o enferma y no tiene ninguna contraindicación. También puede usarse con animales y plantas. De hecho puede usarse como complemento a cualquier tratamiento médico, terapia natural  y/o psicológica.

Es una terapia reconocida por la Organización mundial de la salud (OMS).

A modo de resumen, y como decía mi maestra Silvia, el Reiki es AMOR, siendo un diez por ciento de técnica y un noventa por ciento de INTENCIÓN.

Fundamentalmente porque resuene en tu interior, porque esa pequeña voz (intuición) te haya llevado hasta aquí y sientas que realmente es lo que necesitas en este momento de tu vida.

El Reiki es energía. Todo es energía, tu cuerpo físico, mental, emocional y espiritual es energía, si ésta se re-equilibra, lo hace todo lo demás.

Beneficios:

  • Migrañas.
  • Depresión, ansiedad, estrés.
  • Trastornos alimentarios.
  • Elevar la energía vital.
  • Desbloqueo y liberación emocional.
  • Acelerar un proceso curativo que está siendo tratado con otro tratamiento.
  • Eliminación de toxinas.

La sesión durará aproximadamente cincuenta minutos, durante los cuales el cliente permanecerá tumbado en una camilla mientras el terapeuta hace una imposición de manos en diferentes partes del cuerpo. Todo ello en un ambiente de música y aromas relajantes.

Durante la sesión la persona se relajará profundamente, pudiendo sentir un amplio abanico de sensaciones como auras energéticas, fluctuación armónica de colores, calor, paz, o incluso llegar a quedarse dormidos o no sentir nada significativo. En cualquier caso el Reiki está haciendo se efecto reparador/reequilibrador.

En ocasiones, después de las primeras sesiones pueden experimentarse síntomas tales como irritabilidad, tristeza, miedo, ansiedad, dolor de garganta, fiebre, dolor de cabeza, excesos de sudoración, micción o excreción, ardores, vómitos, que podríamos interpretar como negativos, pero lejos de esto, en naturopatía esto es conocido como noso-crisiso crisis curativas y es precisamente síntoma de que estamos trabajando donde hay que trabajar, se está moviendo la energía y está yendo a donde lo necesitaba, de ahí esa reacción que es positiva y sinónimo de curación.

En ocasiones durante las sesiones se pueden revivir situaciones que en el pasado resultaron traumáticas, lejos de asustarte y evitarlas, el terapeuta te invitará a que expreses en ese momento todo que sientas ya que es a través de esa catarsis emocional como llega la liberación de las mismas que estaban reprimidas, pudiendo comenzar a partir de ese momento la toma de conciencia y la sanación real.

LOS 5 PRINCIPIOS DEL REIKI:

PERSEVERANCIA

“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa” (Mahatma Gandhi).